¿Por qué te importa esto?
Diego tiene 31 años, es vendedor en Chiclayo y gana S/ 3,500 netos. Tiene dos tarjetas de crédito y un préstamo personal: en total debe S/ 9,300. Cada mes paga S/ 530 entre cuotas y pagos mínimos, y aun así siente que la deuda no baja. Tiene razón en sentirlo: en una de sus tarjetas, unos S/ 120 de los S/ 150 que paga cada mes se van en intereses. Diego no es irresponsable; nadie le explicó cómo se calcula lo que paga ni que existe una forma ordenada de salir. En este módulo vas a aprender a leer las tasas como las lee un banco, a descubrir el costo real de un crédito y a armar un plan de salida con números. El objetivo no es que nunca te endeudes, sino que cada deuda que tengas sea una decisión consciente y no una trampa.
Al terminar este módulo podrás…
- Distinguir una deuda que te ayuda a construir de una que solo encarece tu consumo.
- Convertir entre TEA, TEM y TNA y explicar por qué un «3 % mensual» no es un 36 % anual.
- Usar la TCEA para comparar créditos, incluyendo seguros y comisiones.
- Calcular cuánto te cuesta pagar poco en la tarjeta y leer la advertencia del estado de cuenta.
- Elegir entre los métodos bola de nieve y avalancha y armar tu plan para salir de deudas.
1. Deudas que construyen y deudas que encarecen
La deuda no es buena ni mala por naturaleza. Es una herramienta que te permite usar hoy dinero que ganarás mañana, y ese adelanto tiene un precio: el interés. Para decidir si una deuda tiene sentido, hazte tres preguntas:
- ¿Qué financia? Si financia algo que genera ingresos o valor duradero (una herramienta de trabajo, un curso que mejora tu empleabilidad de forma comprobable, una vivienda que puedes sostener), puede ser una deuda que construye. Si financia consumo que se acaba antes que las cuotas (una cena, ropa, un viaje), es una deuda que encarece tu vida.
- ¿Cuánto cuesta? Una deuda para algo útil puede volverse mala si la tasa es altísima. Y una tasa baja no convierte en buena una compra innecesaria.
- ¿Puedes pagarla sin estrés? Si para pagar la cuota tienes que dejar de ahorrar o usar otra tarjeta, la deuda ya no es una herramienta: es un problema.
Para dimensionar la diferencia: la SBS publica en su web las tasas promedio de cada tipo de crédito, y la de las tarjetas de crédito de consumo suele ser varias veces la de los préstamos hipotecarios para vivienda. En este módulo usaremos como ejemplo una TEA de tarjeta de 73.65 % (cifra ilustrativa; consulta la tasa promedio vigente en la web de la SBS). Es la misma palabra, «deuda», pero con un costo muy distinto.
2. El idioma de las tasas: TEA, TEM y TNA
En el Perú, las tasas de los créditos se expresan como TEA (tasa efectiva anual): cuánto crece una deuda en un año si los intereses se van sumando al saldo. La TEM es la tasa efectiva mensual. La relación entre ambas no es una simple división entre 12, porque los intereses de cada mes también generan intereses:
- De TEA a TEM: TEM = (1 + TEA) elevado a 1/12, menos 1.
- De TEM a TEA: TEA = (1 + TEM) elevado a 12, menos 1.
Ejemplos calculados: