¿Por qué te importa esto?
Jorge es contador en Trujillo, tiene 45 años y ya no quiere que su ahorro de largo plazo dependa solo de la bolsa. Le hablan de «bonos» como si fueran un depósito a plazo más elegante: «le prestas al Estado y te paga intereses, no hay riesgo». La mitad es verdad. La otra mitad es la que sorprende a mucha gente el día que necesita vender: si las tasas de interés subieron desde que compró, su bono vale menos que lo que pagó, aunque el Estado no haya dejado de pagar un solo cupón. Este módulo te enseña a leer un bono, a calcular su precio, a entender por qué el precio y la tasa se mueven en sentidos opuestos, qué es el riesgo de crédito y cómo llega un ahorrador peruano a la renta fija sin pagar de más. Es el módulo más matemático de la ruta, pero cada número está calculado y explicado paso a paso.
Al terminar este módulo podrás…
- Identificar las piezas de un bono: valor nominal, cupón, vencimiento y rendimiento
- Calcular el precio de un bono descontando sus flujos, y el de una letra del Tesoro
- Explicar por qué, si sube la tasa, baja el precio, y por qué los bonos largos se mueven más
- Distinguir el riesgo de tasa, el de crédito, el de liquidez y el de inflación
- Comparar un bono con un depósito a plazo cubierto por el Fondo de Seguro de Depósitos
1. Qué es un bono: prestar en vez de ser dueño
Cuando compras una acción te haces socio. Cuando compras un bono le prestas dinero a alguien (un Estado, una empresa, un banco) que se compromete por escrito a pagarte intereses periódicos, llamados cupones, y a devolverte el capital en una fecha fija, el vencimiento. No participas de las ganancias del negocio: cobras lo pactado mientras el emisor pueda pagar.
Las piezas de cualquier bono son cuatro:
- Valor nominal: lo que te devuelven al vencimiento.
- Tasa cupón: el interés que paga cada año sobre el valor nominal. Un bono de S/ 1.000 con cupón de 6 % paga S/ 60 al año, en una o varias cuotas.
- Vencimiento: cuándo te devuelven el capital.
- Rendimiento al vencimiento (TIR): la tasa que ganas si compras hoy al precio de mercado, cobras todos los cupones y te quedas hasta el final. Es la tasa que de verdad importa, porque el precio al que compras casi nunca es exactamente el valor nominal.
En Perú, a la fecha de esta clase (septiembre de 2026), el Estado emite deuda local de dos tipos principales a través del Ministerio de Economía y Finanzas:
- Bonos soberanos: según el reglamento de bonos soberanos del MEF (modificado en febrero de 2025 por la Resolución Ministerial 073-2025-EF/52), cada bono tiene un valor nominal de S/ 1.000 y se compra y vende en múltiplos de esa cifra. Son del tipo «bono convencional»: pagan cupones fijos y devuelven el principal al final, y pueden emitirse también bonos indexados, como los VAC, cuyo principal se reajusta con la inflación. Cotizan en la BVL y se registran en CAVALI.
- Letras del Tesoro: son deuda de corto plazo (el MEF las ha subastado a plazos de 3, 6, 9 y 12 meses) del tipo «cupón cero»: no pagan cupones; se compran por debajo de su valor y al vencimiento te pagan el valor completo. La ganancia es la diferencia.
Además están los bonos corporativos, que emiten empresas para financiarse, y los bonos en dólares de gobiernos y empresas. La mecánica es la misma; lo que cambia es quién te debe y qué tan probable es que te pague.