¿Por qué te importa esto?

Jhon trabaja en una empresa agroexportadora en Trujillo. Tiene S/ 3,000 en una cuenta de ahorros desde hace años y un día se da cuenta de que el saldo es menor que al principio. Nadie le robó: la cuenta le pagaba un interés mínimo y le cobraba una comisión mensual de mantenimiento más grande que ese interés. Su prima Milagros, en cambio, abrió un depósito a plazo en una caja municipal, sabe que está cubierto por el Fondo de Seguro de Depósitos y lo compara cada año con otras ofertas usando un solo número: la TREA. Y su vecino puso sus ahorros en una “cooperativa” que pagaba el doble que todos… sin revisar si estaba inscrita en la SBS.

Los tres ahorran. La diferencia es cuánto saben del lugar donde ahorran. En esta clase vas a aprender a elegir producto, a comparar con la TREA, a entender qué te cubre el FSD y qué no, y a distinguir una caja municipal de una cooperativa y a ambas de una entidad informal.

Al terminar este módulo podrás…

  • Distinguir cuenta de ahorros, depósito a plazo y cuenta CTS, y saber para qué sirve cada una
  • Comparar productos con la TREA y detectar cuándo una comisión se come tu interés
  • Calcular el saldo mínimo de equilibrio de una cuenta
  • Explicar qué cubre el Fondo de Seguro de Depósitos, hasta cuánto y en qué entidades
  • Diferenciar cajas municipales, cooperativas inscritas y entidades informales antes de dejar tu dinero

1. Los productos de ahorro básicos

El sistema financiero peruano ofrece varios productos para guardar dinero. Todos se llaman “pasivos” desde el punto de vista de la entidad (te deben tu dinero), y cada uno equilibra de forma distinta tres cosas: liquidez (qué tan rápido puedes sacar el dinero), rendimiento (cuánto te pagan) y condiciones (comisiones, montos mínimos, penalidades).

Cuenta de ahorros. Puedes depositar y retirar cuando quieras. Es ideal para el dinero del mes y para parte del fondo de emergencia. A cambio, suele pagar una tasa baja, y algunas cobran comisiones (mantenimiento, retiros en otra ciudad, operaciones en ventanilla). La cuenta sueldo es una cuenta de ahorros en la que tu empleador te deposita; conviene revisar sus condiciones como las de cualquier otra.

Depósito a plazo. Te comprometes a dejar un monto durante un plazo fijo (30, 90, 180, 360 días o más) y a cambio recibes una tasa mayor, pactada desde el inicio. Si retiras antes, la entidad puede aplicar una penalidad o pagarte una tasa menor, según el contrato. Sirve para dinero que sabes que no vas a necesitar durante ese plazo.

Cuenta CTS. La Compensación por Tiempo de Servicios es un beneficio de los trabajadores en planilla del régimen laboral privado: el empleador la deposita dos veces al año, en mayo y en noviembre, en la entidad que elijas. Nació como un seguro de desempleo y por eso, en condiciones normales, solo se puede retirar una parte. A la fecha de esta clase (septiembre de 2026), la Ley 32322 autoriza de forma excepcional a disponer libremente del 100% de los depósitos CTS hasta el 31 de diciembre de 2026. Que puedas sacarla no significa que debas: si no tienes deudas caras ni una urgencia, dejarla como colchón o moverla a un fondo de emergencia que rinda es, casi siempre, mejor que gastarla.

Cuentas en dólares. Existen todos los productos anteriores en dólares. Tienen sentido si tus gastos o metas son en dólares (un viaje, estudios fuera, una deuda en dólares). Si tus gastos son en soles, ahorrar en dólares te expone al tipo de cambio, que puede jugar a favor o en contra.